viernes, 7 de octubre de 2016

Recuerdos de infancia

          Desde hace unos años tengo el afán de recopilar fotos, bien etiquetadas para saber dónde estuve y cuándo, además apuntar en la agenda todo lo que me pasó cada día, las cosas que hice... porque me da miedo perder los recuerdos. Y es que a veces cuando hablo con algunas personas me doy cuenta de que no recuerdo muchas de las cosas que esas personas recuerdan.

          La memoria es engañosa, a veces recordamos cosas de cierta forma pero puede que las personas que también estuvieron compartiendo ese momento las recuerden de forma diferente. A veces incluso es posible recordar algo que simplemente no sucedió o que no vimos (sé que tod@s vais a pensar que no os pasa y que no os pasaría algo así en la vida pero... no lo sabéis porque el cerebro no distingue un recuerdo de algo que pasó a uno inventado ¿no os dais miedo a vosotros mismos?). No creo que yo tenga un problema grave de memoria, pero tengo la sensación de perder muchos momentos de mi vida, así que me he propuesto rememorar algunos.

           Todo esto me ha venido a la mente porque hoy es el cumpleaños de una de mis primas (que por cierto suele leerme por aquí ¡hola V! xD) y muchos de los recuerdos que tengo de mi infancia son con ella y el resto de mis primos, celebrando cumpleaños de unos y otros o simplemente pasando los fines de semana en casa de la abuela. También recuerdo más los cumpleaños porque hay fotos, claro.

          Recuerdo cuando Emilio Aragón sacó su disco y el tema Te huelen los pies pegó fuerte. Evidentemente era fantástico para un grupo de niños, tanto por la música como por la letra, nos partíamos de risa. Creo que fue en un cumpleaños cuando echamos la tarde todos bailando como locos (o al menos eso recuerdo yo, jajaja).



          Mi hermana y yo teníamos los pies planos, así que recuerdo ir al podólogo y llevar unos horribles zapatos ortopédicos toda mi infancia hasta que cumplí los 12 y me negué a llevarlos más. También hacíamos por las noches ejercicios para los pies como andar de puntillas un rato y luego otro rato apoyándonos solo en los talones. No sé si eso lo hicimos un mes, o varios años, pero lo recuerdo mucho.



          En mi cumpleaños nunca había piñata porque no me gustaba. A mí desde siempre una piñata me parece un sistema muy injusto de regalar chuches. Sobre todo cuando tienes un primo que era capaz de recoger una bolsa entera y dejaba a los demás casi sin nada ¡qué rabia me daba!. Que lo pasábamos bien, pero para mí eso, sobraba.

          A veces íbamos a visitar a algunos familiares o amigos que vivían en Sevilla (yo vivo en Alcalá, a 15 km) y ¡a mí me parecía súper lejos y que se tardaba un montón! Y resulta que se tarda 20 minutos. Vamos, que está tan cerca que la mayoría de la gente que vive aquí trabaja en Sevilla.

          Tenía la suerte de disponer de un gran terreno acotado (así no tenían que estar pendientes de nosotros y sólo veíamos a las  madres cuando nos llamaban para merendar) con miles de cosas con las que distraernos. Sí, vale, era un negocio pero cuando estaba cerrado... era nuestro ¡muajajaja! Jugábamos a las casitas en una furgoneta (montábamos allí dentro un loft la mar de apañado), nos retábamos a ver quién corría más con la bici por un camino lleno de baches, incluso nos peleamos con los niños de la finca vecina montando nuestros "carros de combate" (vale, eran plataformas con ruedas armadas con macetas llenas de piedras para tirar y unos cartones para meterse detrás y protegerse), podíamos pasar toda una tarde recogiendo materiales y pegando cartones. Hacíamos nuestras propias cabañas con palets donde meternos a jugar y hacíamos trastadas.



          Pero ojo, estar casi en el campo también supone que a veces uno se accidente. Ir siempre con las rodillas ensangrentadas o costrosas era lo normal, aunque alguna que otra vez hubo que ir de urgencias y volver con puntos. Recuerdo (no sé si porque estaba presente o porque me lo contaron muchas veces) una toalla que se llenó entera de sangre mientras llevaban a mi prima a urgencias porque tenía una raja enorme en la pierna. A mi primo enseñándonos cómo le salía la sangre literalmente a chorro del brazo (porque se había punzado una arteria arreglando los frenos de la bici). Recuerdo la vez que tuvieron que despegarme las medias de una herida en el muslo porque se me había resbalado el pie andando por encima de un murito.

          Me acuerdo también de cuando pasábamos el rato dentro de la casa, viendo el equipo A o alguna película de Bud Spencer y Terence Hill, jugando al "cuarto oscuro" (es lo mismo que jugar al escondite, pero en un espacio muy reducido y en completa oscuridad, ¡todo al tacto!), confidencias a la hora de acostarnos y dormirnos a las tantas, o juntar 3 camas para dormir 5 xD.



          Me da la sensación de que tengo pocos recuerdos que no sean con ell@s y tuve mucha suerte por poder disfrutar tanto de la familia y del espacio que teníamos para reunirnos.

          Espero que no se os haya hecho demasiado largo el post. ¿Me contáis alguna anécdota que recordéis de la infancia?

¡Feliz fin de semana a tod@s!

14 comentarios:

  1. hola angie! ese disco de emilio aragón a mí me pilló con 13-14 años. me acuerdo también de la canción "cuidado con paloma, que me han dicho que es de goma".
    qué miedo los accidentes. ahora pondríamos un torniquete para evitar que saliera más sangre, y llamaríamos al 112.
    yo también tenía los pies planos de pequeño. llevaba unas plantillas muy rígidas hasta que, al igual que tú, las mandé a paseo. ;)
    las piñatas, todavía las venden. para alguno de mis últimos cumpleaños preparé piñata en mi casa, para hacer la gracia, me traía buenos recuerdos. :D
    besos!!

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    1. Yo escuchaba el disco entero en bucle, jajaja. Y la de Paloma era para mí la mejor canción.
      Ay las plantillas, qué daño hacían la primera semana, jaja.
      Sí, las piñatas las sigo viendo en los cumples de los niños, a la gente le gusta empujarse y pelear por sus chuches, jajaja.
      Un besitoo

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  2. fijate que no eres la unica, a mi me pasa similar recuerdo cosas que al rato dudo si me lo invente o realmente paso en mi niñez
    como no olvidar las serie de tv el equipo A, o acá llamada "Los Magnificos" y las peleas de tarde de cine de Bud Spencer y Terrence Hill, y le agrego la series La Hechizada y Mi bella genio, las repeteciones ya que tan de atrás no soy
    jejejeje

    saludos!

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    1. Los recuerdos pueden ser cunfusos, sí.
      No me extraña que le llamasen allí Los Magníficos, es que era genial. Ojo, que si ves la serie hoy en día ya no tiene tanta magia xDDD
      Besitoss

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  3. Yo de pequeña me acuerdo de mi pocas cositas y la verdad que no se por qué y cuando era adolescente escribía en un diario pero al final lo deje de lado.. Buen post. Un saludo guapa

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    1. Igual cuando empiezas a recordar, recuerdas más cosas de las que creías. A mí me ha pasado pasado escribiendo el post :P
      Gracias guapa, un besitoo

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  4. Buen post, prima!

    Mis recuerdos de la infancia también son mayoritariamente de vosotros, de cumpleaños varios y de jugar libremente en "el campo" (y de las trastadas que hacíamos, a veces no sé cómo nos aguantaban, jeje...)

    Sobre los accidentes, estoy de acuerdo con que algunas de las historias se han repetido tantas veces que ya uno no sabe exactamente qué pasó realmente y qué nos imaginamos porque nos han contado. Por ejemplo, yo recuerdo la toalla ensangrentada perfectamente porque era yo la que tenía la brecha en la pierna, pero no te podría jurar quién me llevó al hospital (¿tus padres? ¿alguno de nuestros tíos?).

    Un besito,
    Tu prima V.

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    1. Supongo que lo de la toalla impresionó más que la persona que te llevaba xD.
      Es que yo no hubiera tenido tanta paciencia con nosotros, madre mía la que liábamos a veces, jaja.
      Todas estas cosas las recuerdo también porque cuando nos reunimos nos ponemos a contarlas.
      Un besotee

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  5. Me encanta tu entrada. Yo también soy de olvidar muchas cosas que recuerda la gente a mi alrededor. Así que cuando tengo un recuerdo de algo que no me acordaba para nada, lo estoy apuntando en mi agenda en una lista porque no quiero que se pierda.

    Besos.

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    1. Quizá cada persona recuerda cosas que no recuerdan las demás, igual nos parece menos pero no lo sea. Ahora entiendo a la gente famosa que escribe biografías con 30 años, jaja.
      Besitos.

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  6. Me ha encantado la entrada, ay el Equipo A, qué recuerdos! Yo tengo muy mala memoria así que soy de las que hace muchas fotos, sobre todo en los viajes, quiero recordar cada minuto.. Es que cuando estuve viviendo en Granada y cuando más joven viajé a Polonia, Alemania y Holanda no hice casi ninguna foto, no vi todo lo que quise ver y me da rabia porque no recuerdo mucho..
    Un beso!

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    1. En los viajes suele pasar que ves muchas cosas diferentes en poco tiempo y claro, es difícil acordarse de todo. Yo también intento hacer muchas fotos en los viajes y aún así hay veces que miro las fotos y no las recuerdo xD.
      Veo que no soy la única a la que le pasan estas cosas, jeje.
      Un besitoo

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  7. ¡Me acuerdo de las canciones de Emilio Aragón! De la de "Te huelen los pies" y de la que ha dicho Chema: la de Paloma. Yo era muy pequeño, y creo que salía en Tele5.
    Y también tuve plantillas y zapatos ortopédicos, que en tu caso no sé, pero en mí no sirvieron de nada.
    ¡Un abrazo!

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  8. ¡Qué post tan bonito! *-*

    Yo también conservo muchos recuerdos familiares de la infancia (: Cada cinco o seis meses viajábamos a casa de mi abuela en San Sebastián (a dos horas y pico de donde vivo) y llegábamos de noche... recuerdo despertar en el coche y ver las viejas persianas de un local muy raro al lado de casa de mi abuela, ¡y ese local a día de hoy es un telepizza xDDD! Cuando me juntaba con mis primos en verano también nos quedábamos hablando hasta las tantas en la cama y las carreras de bicis eran de lo mejor!

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