sábado, 5 de marzo de 2016

1 mes de independencia

          Entendamos independencia como vivir fuera de casa de papá y/o mamá.

          Lo raro es que no se me ha hecho nada raro. Les echo de menos pero muy poco, porque les veo todos los días. Y después de 9 años conozco más que suficiente a Sr.AA, es más, nos llevamos mejor ahora que no tenemos que estar quedando ni desplazándonos para vernos.

          Una de las cosas que más ha cambiado son las vistas. Desde mi habitación sólo veía el patio de mi casa (es particular... cuando llueve se moja... etc :P) y ahora me coloco en el salón con el ordenador, y veo hasta el final del pueblo ¡por tres sitios distintos!

Cuando miro hacia la derecha
Cuando miro hacia el frente
          ¿Veis lo que está rodeado con el círculo azul en el centro de la foto aproximadamente? Es una fábrica que está en un polígono entre mi pueblo y Sevilla!

          Estrenar una vajilla nueva, vasos, cubertería (con la suerte de que no he tenido que comprar nada, aunque tampoco me hubiese importado) y hasta las toallas. ¿No os pasaba que la abuela o alguna tía mayor te regalase toallas y juegos de sábanas y tú pensaras "po vaya rollo"? ¡Pues anda que no vienen bien ahora! Después de un buen lavado para quitar el olor de 15 años guardadas y por supuesto de quitarles esa cenefa taaaan hortera que traían, jajajaja.





Todos esos juegos de toallas están perfectas, sólo hubo que descoserles las cenefas xDD


          Estrenar también una tabla de planchar que tu novio decía "¿de verdad crees que esto hace falta?" mientras la comprabas ¬_¬. Sí miarma, es necesario.

          Estrenar una cafetera. No, estrenar La Cafetera de mis sueños. El iphone de las cafeteras. Es taaaan bonita :))))

Me gusta tanto que el resto de cositas de la cocina las he comprado verdes: el tarro
para la sal, la aceitera, el escurrecubiertos... hasta los tupper


          Claro que no todo es bonito y maravilloso. Como cuando blasfemas por la ventana porque la de arriba tiende las sábanas por un lado en vez de doblarlas por la mitad (como hago yo) y me tapa el único rayito de sol que entra en mi piso ahora en invierno :S

          O como la primera vez que vi el camión del butano... Y me di cuenta de que nunca en mi vida había pedido una bombona. En mi casa, aparte de ocuparse mi madre, simplemente dejas un trapo en la ventana y el camión cuando pasa se para en tu puerta. Aquí no, aquí se para en medio de los bloques y la gente se asoma al balcón y le pega un grito. Yo soy incapaz :S Sin exagerar me llevé como media hora asomándome a ver si el tipo miraba hacia arriba y me veía. Qué vergüenza. Y luego es que me da pena, porque eso pesa y mi piso no tiene ascensor, no sabía si tenía que darle algo o no.

          Un día puse la lavadora y me fui. Cuando volví habían pasado unas cuantas horas y la lavadora ya tenía que haber terminado. Pero cuando fui a abrirla, no se abría. No sabía qué le pasaba, la apague por completo y conseguí abrirla. Al milisegundo me di cuenta del error que había sido porque ¡estaba llena de agua! La miré atentamente, ella me miró... ah, no, perdona, que es una lavadora. Es que me paso tanto tiempo sola que ya le hablo y todo. Pues eso, la miré, me fijé en que no había pasado por el centrifugado (que a ver, tampoco soy nueva del todo), giré la rueda, la puse en marcha y listo.

          Lo de la lavadora  no acabó ahí. En otro lavado esperé a que terminase, saqué toda la ropa, tendí... y no encontraba la arielita (el cacharrito para el detergente que trae Ariel).Temí que se hubiera quedado dentro de la lavadora ¿y si la atasca? Pero por otro lado, tampoco podía ser porque ¿por dónde se había metido?. No se me había caído, ni estaba dentro. Me llevé todo el día dándole vueltas. Hasta que al día siguiente hice otro lavado (con otra arielita) y al sacar un jersey me di cuenta de que la arielita se había quedado dentro de la manga. Fui a revisar las camisas del día anterior y ¡voilá! allí estaba la jodía. Y yo ya pensando en escribirle a Iker Jiménez o algo...



          A mí ocuparme de la ropa es algo que no me importa: poner lavadora, tender, recoger, doblar, planchar... hasta me gusta. Pero ese tendedero es el demonio. La primera vez que tendí allí me daba tanto miedo de que se me cayesen cosas abajo que terminé poniendo dentro el tendedero plegable. Ahora me he acostumbrado, lo malo ahora es que no me acuerdo de recogerme el pelo y más de una vez me he arrancado un matojo de pelo por quedarse enganchado en la polea cuando he tirado :S



          Ayer cociné un par de cosas (que ya que me pongo, hago para varias comidas) porque estaba ya harta de que Sr.AA me dijera que no había cocinado desde que nos mudamos... Vale, tenía razón >_<. Le prometí hacerlo más a partir de ahora. Que él ya hace suficiente con fregar los platos y lavarse a mano sus camisetas preferidas cuando llega después de 12 horas fuera de casa (pobrecito).

          Pondré la receta un día de estos. Aquí no tiene muy buena pinta porque tenía que haber puesto más líquido o taparlo o algo...se quemó por arriba, pero estaba bueno :P



          Aparte de hacer las cosas de la casa, todos los días juego a un juego que se llama "¿Dónde ha dejado Sr.AA el pijama hoy?". Consiste en encontrar el pijama para devolverlo a su sitio (debajo de la almohada) mientras despotrico contra el agilamiento generalizado que tiene por las mañanas. Unas veces está en el sofá, otras veces colgado en la percha del baño, otras veces en la habitación pequeña... incluso con la parte de arriba en una habitación y la de abajo en otra! Vamos, que no me aburro xD.

          ¿Os ha pasado lo de las toallas? 
          ¿Habéis perdido algo en la lavadora?

          ¡Feliz fin de semana!

14 comentarios:

  1. Lo de la arielita es un misterio de todas las lavadoras... se esconde la jodía que da gusto. No te digo nada si tienes funda nórdica y la lavas... Se te mete todo ahi y antes de tender tienes que sacar todo lo que haya ahí dentro.. yo tengo un tendedero como el tuyo pero de frente, de manera que no me pillo los pelos... Creo que todos tenemos juegos de sábanas y toallas como esos aunque hoy en día con Ikea no sé yo jejeje

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    1. Ay menos mal que no soy la única a la que le pasa! xDD
      Lo del tendedero es lo lógico, ponerlo de frente, no de un lado, que se hace muy incómodo, pero bueno, es lo que hay, jeje.
      Hoy en día ya no se regalan esas cosa, será cosa de IKEA, sí, xDDD

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  2. Me ha encantado este post :D

    Me he visto identificado a ratos, que yo también me indepencicé hace poquito (bueno, 4 años ya), en especial en lo de no echar de menos a los padres, claro que yo no les veo a diario, porque soy muy solitario. Hace mucha ilusión, ¿verdad? Independizarse, digo.

    Y con las comidas, 0 problemas. Descubrí que soy un asombroso cocinillas, ¡ríete tú de los papanatas de la tele!

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    1. Claro, es que la situación de cada un@ es diferente.
      Olé ahí cocinando y todo! Aunque las patatas fritas y huevos (fritos, no cocidos ¿no?) siempre vienen bien, jajaja.
      Sí que hace ilusión :))

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  3. Jajajaja, lo de la arielita nos pasa a todos. Yo más de una vez estaba tendiendo y de repente escucho un sonido hueco, y es la arielita que se ha ido al patio.
    A mí me molan las cenefas de las toallas!!!!!!
    Y lo del butano y el trapo en la ventana me chifla, y que lo llamen desde la ventana también es genial,yo tengo gas natural y no sé como funciona aquí, no he visto trapos ni oído a nadie gritar, ni idea la verdad,pero me ha entrado envidia,jejeje.
    Un besín y me gustan las vistas, yo estaría horas ensimismada e imaginando cosas.

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    1. Jajajaja, para mí que o de gritarle al butano es muy de pueblo!.
      Y las cenefas de las toallas... bueno, dependerá de cómo sean, a mí estas no me gustaban pero igual hay algunos diseños más bonitos, no sé :P
      Ay, también me paso un montón de rato mirando por la ventana, reconociendo edificios, ubicándolos en el pueblo y pensando en si alguien estará también asomad@ mirando hacia mí, jaja.
      Un besitoo

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  4. lo del butano me ha hecho recordar cuando veraneábamos en un pueblo de montaña aislado del mundo, que hacíamos las compras en diversos camiones de reparto que pasaban por cada casa del pueblo: uno para la carne, otro para el pescado, otro para las frutas, otro para los productos de limpieza y aseo... y otro para las bombonas.
    en la lavadora lo que se pierden mucho son los calcetines. eso sí que es para llamar a íker jiménez.

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    1. Compra a domicilio de todo!! Por casa de mi abuela sí que pasaba el panadero, que eso tampoco era tan raro hasta hace unos años, pero de todo lo demás nunca lo había oído!
      A mí por suerte aún no se me ha perdido ningún calcetín (en casa de Sr.AA sí que se perdieron muchos, no sé qué hacía con ellos...) jajaja

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  5. Jajajaja, ¡aventuras de independizarse! xDDD A mí me ha pasado alguna de esas, pero no demasiadas, la verdad xD :)

    ¡Besos!

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    1. Bueno, y las que no estoy contando, jajajaja.
      Besitoss

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  6. Lo del butano me ha traído recuerdos de la infancia jaja
    ¡Un abrazo!

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    1. Jejeje, espero que recuerdos agradables ;)
      Besitoo

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  7. puñetera arielita, yo nunca la encuentro hasta que oigo ruidos extraños en la secadora

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    1. Jajaja, se me había pasado este comentario tan genial. Misterios de la arielita xDD

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