martes, 15 de diciembre de 2015

Crónicas salseras

          Hace unos meses comenté que me había apuntado a clases de salsa, bueno, seguro que lo sabéis porque lo he comentado más de una vez, jaja. Y creo que ya va siendo hora de hacer un balance.

          Me apunté a mitad de septiembre y, como ya conté, era un grupo donde la gente ya se conocía de al menos un año. Tenían unas confianzas como si se conocieran de toda la vida y M y yo estábamos un poco desubicadas allí. Aunque la sensación no era mala porque hay gente muy simpática y siempre se nos acercaba alguien a saludarnos o a decirnos algo. El ambiente es muy bueno, siempre hay buen rollo y eso se nota. Así que por ese lado muy bien.

          M ya sabía bailar (aunque en otro estilo, pero se defiende bien en cualquiera porque tiene muy buen oído) y yo tengo la suerte de aprender rápido. Así que, aunque no había grupo de iniciación para mí (al que tampoco hubiese ido porque entonces no iríamos juntas), me va bien en el de nivel medio (aunque a ella se le quede un poco corto). A veces me sigo confundiendo de lado al girar, o no sé cómo tengo que poner los brazos pero en general me va bastante bien y la gente es súper amable y me dan muchos ánimos.



          Ahora bien... no es lo mismo estar en clase, donde te explican los pasos, todo el mundo está haciendo lo mismo (y te puedes fijar de las compañeras) y al mismo ritmo y sabes exactamente la secuencia que hay que seguir, que estar en una fiesta donde cada uno baila a su bola y como el hombre es el que dirige, tú no tienes ni idea de lo que viene a continuación.

          Para empezar a mí eso me genera estrés. ¡Se me da muy mal improvisar! Y sí, ya sé que el hombre es el que tiene que pensar los pasos pero la mujer tiene que entender qué es lo que está haciendo. Y para mí que aún estoy aprendiendo y no tengo los pasos automatizados, tengo que estar pensando dónde colocar los pies, dónde los brazos, mirar a ver dónde me pone la mano, para dónde girar (sin caerme...). Es como aprender a conducir. La mayoría ya no pensamos cuando tenemos que cambiar de marcha, lo hacemos automáticamente, pero cuando aprendes tienes que estar pendiente del tráfico y escuchar cuando el motor te dice que cambies (esto hay que aprender a reconocerlo, si podéis recordar el momento en que aprendíais, al principio ni lo escuchas porque estás pendiente de otras cosas), soltar el acelerador, pisar el embrague, cambiar, soltar embrague, acelerar. Tardamos segundos, pero no era así al principio. Pues es lo mismo cuando el chico tira de tu mano. Cuando lo has hecho muchas veces sabes reconocer hacia donde y cómo está tirando, pero al principio estás pendiente de no mover los bracitos como una loca y  no darle un codazo y eso ocupa toda tu atención.



          Tod@s nos decían que porqué no íbamos los fines de semana a las fiestas. Bueno, no conocíamos apenas a la gente, y normalmente sólo veo a Sr.AA los fines de semana, así que no suelo estar en el pueblo. Pero hace dos sábados tuvimos la oportunidad y fuimos. Nos encontramos allí con uno de nuestra clase y un amigo. Este amigo baila genial, y es quien me sacó a bailar bachata después de advertirle que sé muy poco. Fue un encanto y bailó una cosa sencilla y estuve a gusto aunque lo acababa de conocer. Después me sacó a bailar otro que ha dado clase con nosotras y también genial. Pero después nos fuimos a otro local cercano. Eeeerror!

          Allí no se podía ni respirar. Pero es donde estaba nuestro profesor y decidimos pasar un rato. Después de una media hora allí viendo bailar a los de la pista (donde sólo cabían unas 5 parejas y todos parecían profesionales) se me acerca un chico a preguntarme si bailo. Yo que llevaba un taconazo que no me pongo para clase me costaba trabajo mantener hasta el equilibrio lle advertí de que no sabía bailar, pero no sé si es que no se enteró o que le dio igual. ¡Los cuatro minutos más largos de mi vida! Cuando por fin terminó, me fui a buscar un agujero donde meterme.



M: - Me he hartado de reír
Yo: - De mí, ¿no, cabrona?
M: - Es que tu cara era para verla!
(sí, ya lo sé, se me nota todo)
Yo: - Qué vergüenza. De aquí no me muevo

Media hora más tarde.
Si necesita reguetón, dale...
M: - Venga, que han dejado de poner salsa, vamos a bailar
Yo: - Noooo (mientras me dejaba arrastrar hasta la pista)

          Aproximadamente a los 10 minutos bailando trocitos de canciones variadas suena otra vez bachata y se nos ve a M y a mí (sobre todo a mí) saliendo de la pista agitando los bracitos.

          Pues nada, hasta aquí la noche, no hay agujero donde meterse, me voy.

          Al día siguiente se lo cuento a Sr.AA:

Yo: - ... y me saca a bailar un chico que no conocía de nada. Yo no sé qué carajo hacía pero no me enteraba de nada y lo pasé fatal ¡era un pato mareado!
Sr.AA: - Ea ea (mientras me acaricia la cabecita) que nooo, tú no eres un pato... eres un cisne! xD
Yo: - Cisne mareado >_<
Sr.AA: - Sí, cisne mareado :P
(vale, gracias AA...)


          La semana siguiente, es decir, este sábado pasado, tuvimos la cena de navidad con toda la gente que va a clase con este profesor. Esto era un entorno más seguro, con gente conocida de clase que si me sacan a bailar saben el nivel que hay, lo que solemos hacer en clase, son pasos más conocidos para mí y me lo pasé muy bien. He llegado a varias conclusiones:

- Nunca voy a ser la mejor en esto, pero he descubierto que tampoco soy lo peor que hay, porque hay gente que lleva mucho más tiempo que yo y tampoco se les ve suelt@s.


- Sacan a bailar mucho más cuando hay bachata que cuando hay salsa. Es más fácil bailarla. Para los hombres tiene la ventaja de dar más tiempo para pensar, y para las mujeres que al bailarse más pegados, se entienden mejor las indicaciones.

- No debo bailar (todavía) con gente que no conozco de nada

- Hay gente que aunque te equivoques o se equivoquen, o se pierda el paso, o pase cualquier cosa, puedes estar a gusto y pasarlo bien y hay otras personas que, por alguna extraña razón, no parecen divertirse cuando bailan. ¿Porqué lo harán entonces?

- No debo beber más de una cocacola por la noche (pero ésa es otra historia que no tiene que ver con el baile, claro :P)

          En fin, que gracias a que el grupo es super apañado, me lo paso bien, cada vez mejor, de hecho, porque los conozco más y nos reímos mucho. Bailar me divierte y este tipo de baile tampoco es muy exigente físicamente. Lo recomiendo a todo el mundo. De hecho allí he visto bailando niños de unos 10 años hasta señoras de 70, viene bien a cualquier edad! (y aunque parezca que estoy haciendo publicidad, no es así :P).

          ¿Bailáis?
          ¿Me contáis alguna situación bochornosa que hayáis pasado para no sentir que soy yo la única? (aunque de Marigem, como las cuenta en el blog con tanto arte, ya me sé unas cuántas, jeje)

7 comentarios:

  1. Jajajaja, gracias por nombrarme guapa, soy la reina de las situaciones bochornosas, no sé como lo hago pero siempre me pasan cosas.
    Me ha encantado la crónica, yo he nacido sin oído y he perdido el sentido del ritmo.
    Siempre he cantado fatal pero de pequeña bailaba muy bien, iba a baile regional y lo hacia bien, pero al ir creciendo fui perdiendo la coordinación y doy pena.
    Mis abuelos bailaban genial y mis suegros siguen bailando requetebién, es para morir a de envidia.
    Y no creo que fueras ningún pato ni cisne mareado, en todo caso un cisne que pasó un pelín de vergüenza con un desconocido.
    Besos guapa.

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    1. Es que de verdad, al contarlo me he acordado de ti xDD me río mucho contigo y las cosas que te pasan.
      Bueno, yo también canto fatal, es que ya no o intento, jaja.
      Lo de tus suegros me ha recordado a una pareja ya bastante mayores que vi en la última feria que eran una delicia los dos bailando :)
      Un besotee

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  2. Ayay Angie por favor... que se me caen las lagrimas!!!! hahahahahaha. A mi me pasó algo parecido... Hace casi dos años fuimos a la boda de una prima de J. Éramos muy poquitos porque querían una ceremonia íntima (unos 40-50). Después de terminar en el restaurante nos fuimos todos a una discoteca y al cabo de un rato el novio me sacó a bailar... uffffff No había forma de aclararnos con la bachata. Que si para un lado para el otro... y J mueriéndose de la risa!!! Al final le digo, J yo solo vuelvo a bailar contigo, qué vergüenza!!!

    La verdad es que la bachata es mucho más sencilla que la salsa (Aunque yo he visto parejas en plena fiesta en RD y alucinas cómo bailan, no tiene nada que ver). A mi me encantaría bailar salsa, pero las clases son en jueves y yo tengo aquagym y no tengo a nadie con quien ir... hahahahhaha

    Un besazo reina!!!

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    1. Uf, menos mal que no soy la única a la que le pasa. Cuando no estás acostumbrada a bailr con gente que no conoces, pasan estas cosas, jaja.
      Me encantaría ver cómo bailan allí!!
      Búscate clases en otro sitio que no sean los jueves :P
      Un besote y gracias por pasarte a comentar ;)

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  3. Jajajajajja cuanto me he podido reir!!!!! mis niñas bailan de maravilla, van a clases, pero yo soy un desastre la verdad, por eso siempre bailo sola jajajjaja.
    Besitos.

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  4. Jajajajajja cuanto me he podido reir!!!!! mis niñas bailan de maravilla, van a clases, pero yo soy un desastre la verdad, por eso siempre bailo sola jajajjaja.
    Besitos.

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    1. Yo también me reí un rato, jeje. Pues nada, hay que bailar siempre y disfrutar, se haga bien o mal, lo importante es divertirse.
      Un besoo

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