martes, 11 de marzo de 2014

Padres, madres y smartphones

      En serio ¿qué pasa?

     Hace años, cuando insistí e insistí en que además del ordenador para la facultad me vendría muy bien tener Internet en casa (ya había banda ancha y esas cosas, no soy tan mayor), mi padre y mi madre eran reticentes. Se puso Internet en casa y surgieron las inevitables peleas cuando hay 3 personas en casa que quieren usar el ordenador y solo un aparato (efectivamente: tengo dos hermanas).



     Fue una época horrible. Al principio compartíamos bastante, pero obviamente cada una quería su privacidad y después de muchas peleas hubo que establecer horarios. A veces tu horario coincidía con la hora de comer, y teníamos a mi padre gritando que apagásemos ya el ordenador y fuéramos a la mesa ipsofacto (aunque estuvieras en medio de una conversación!). Por las noches más de lo mismo: que si la cena, que si las 4 de la mañana era muy tarde para estar conectadas... y más peleas.

     Hasta que pude comprarme mi propio ordenador portatil... y tiempo después poner una señal wifi en casa. Al menos se acabaron las peleas por el uso del ordenador e Internet, pero a mi padre seguía molestándole que no acudiéramos inmediatamente cuando había que hacer algo o cuando nos llamaba.



     Mi madre empezó a usar el ordenador para jugar a algún juego (tipo El solitario) así para entretenerse, de vez en cuando. Y después empezó a ser posible coger cita para el médico por Internet, cosa que nos pedía que hiciéramos. Nosotras, como hemos sido muy bien criadas por ell@s, le explicábamos que era mejor que aprendiera a hacerlo ella misma (en serio que no era por no hacerlo, porque obviamente se tarda muchísimo menos en coger cita que en enseñar a alguien que nunca ha usado Internet a hacerlo), por si alguna vez no estábamos disponibles o simplemente porque son buenas habilidades que aprender. Y así fue como le enseñamos a usar el ordenador y buscar cosas por ella misma. Poco después ya nos sorprendíamos cuando la veíamos buscando imágenes e información acerca de su colección (cactus xD).

     Mi padre no quería saber absolutamente nada del tema. Ni siquiera quería aprender lo que era "hacer doble click". Es como gracioso pensar que alguien no supiera hacer eso. Cuando sabes algo y lo das por hecho, cuesta incluso recordar cómo y cuándo aprendiste. Ahora para nosotros es como respirar. Y eso es para mí que empecé a usarlos ya siendo mayor, me imagino que los bebés que ya han nacido existiendo esta tecnología, sí que lo percibirán como innato.

(Súper gracioso este padre diciéndole al bebé
que ponga un programa u otro y el niño lo hace 
como si tal cosa. Es que lleva toda su vida haciéndolo!)

     Como decía, no quería saber del tema pero llegó un momento en que fue necesario un correo electrónico para cualquier cosa. Y poco después aparecieron las redes sociales. Bueno, más concretamente, las redes sociales llegaron hasta el gran público... y hasta sus amig@s. Tod@s sabemos que esto crea una necesidad. Desde ese momento (que no hace mucho realmente) y ahí le teníamos todos los días después del trabajo mirando Facebook!

     Finalmente estas navidades le regalamos a mi papa un smatphone. No tardó ni un mes en conseguirle otro a mi madre. Si bien es cierto que es un alivio tenerlo para comunicarse con mi hermana desde que se ha ido a Alemania, lo usan para más que eso. Y ahora, somos nosotras (mi hermana y yo, me refiero) las que tenemos que estar diciéndole que suelte el móvil de una vez porque se le enfría la comida!!



     Ayer por la tarde estaba la casa en silencio, me acerco al salón y me los veo a los dos ahí, cada uno absorto en su pequeña pantalla... seguramente chateando en el grupo de whatsapp con sus amig@s (y sin haber hecho los deberes) ¿dónde vamos a llegar?! xD

12 comentarios:

  1. Jajajajaja, ahora te toca a ti ponerte en plan Señorita Rottenmeier y echarles la bronca :P jaja

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    1. Jaja, sí sí, totalmente. Que está una poniendo la mesa y ni se levantan del sofá para venir, vamos! :P

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  2. Jejejejejeje, a mí me pasa parecido. Mi madre era la que se horrorizaba si alguien estaba un buen rato ante la pantalla y ahora la oyes decir cosas en plan-voy a bajarme tal serie- o leí en wikipedia que...y porsupuesta tiene su correo electrónico y demás. ¿Cómo cambian las cosas!

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    1. Jajaja, qué buena. La mía aún no se baja nada ni ven series online, pero vamos, el problema es simplemente que hace falta un ordenador nuevo. Entonces ya sí que sí xD

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  3. Q haríamos sin estas visitas? Podríamos vivir como antes? Hummmmm se echa d menos la verdad. Lo usamos para todo! Pero somos la ultima generación q lograriamossobrevivir
    Bssss

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    1. Si, se puede vivir, peeeero, qué bajón, jajaja
      Bsitoss

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  4. jaja, si es que todos nos gusta!
    besos,

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    1. En el fondo sí. Visto y comprobado :P
      Bsitoss

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  5. jajaja, a mí me encanta cuando mi madre descubre cosas (recetas, diferentes puntos para hacer calceta, antiguos amistades) por ella misma; viene super entusiasmada y nos lo cuenta, como si lo hubiera descubierto ella

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    1. Y ojalá nunca pierda la ilusión y el entusiasmo por esas cosas! Ninguna de nosotras ;)

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  6. Las veces que nos han abroncado por estar hasta altas horas de la madrugada en el Messenger .... Pues metro y medio de altura tienen los jaramagos del último que le apagó a mi padre SU (porque ya es suyo) ordenador por la noche, interrumpiendo su bajada de películas...o del que se pasa por delante de la TV mientras juega a la PSP :O

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    1. Jajajaja, qué fiel reflejo de la realidad xD cómo cambian las cosas. Lo peor es que no les puedes decir "ahora me entiendes ¿no?" no estaría bonito :P

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