lunes, 16 de diciembre de 2013

Diamantes everywhere

     La última película (oficial) de Sean Connery como el agente secreto más letal y mujeriego al servicio de Su Majestad, llegó con la séptima entrega de Bond, en 1971: Diamonds are forever. Que tradujeron al español como "Diamantes para la eternidad". Esta vez no estaba tan mal la traducción...



     Evidentemente sigue igual de seductor y de chulito que antes del tropezón de Lazenby, un James Bond anterior. Ya comenté en el post de la otra película que Lazenby no había gustado mucho (es que también, pobrecillo, había que acostumbrarse a una nueva cara después de Connery y eso era duro) así que pagaron una millonada (en aquella batió el récord) para que volviera Connery. Aunque ya tenía contados sus días como Bond.

     Al principio de la peli, Bond está buscando a su archienemigo Blofeld (del que ya hablamos), siguiendo la pista por un montón de contactos. Desde ahí ya apunta maneras al amenazar a una chati (en biquini, of course) con su propio biquini en la garganta. Fue fenomenal. Bond es de esos hombres que no sólo pueden desabrochar el sujetador de una chati en un pis-pás, sino que además de ello tiene tiempo de quitarlo completamente y enrollarlo en la garganta de su aminemiga... da qué pensar, desde luego... señor Bond ¿a qué ha estado jugando en las camas de tantos hoteles últimamente?

     Finalmente encuentra a Blofeld, lo mata y más tarde le envían a otra misión, de infiltrado en una trama de tráfico de diamantes con dos tipos muuuuy raros implicados.



     O sea, entiendo que dijeran que esta película tiene toques cómicos. Éstos dos se llaman de usted y se pasean de la manita. Una pareja muy extraña (porque estaba claro que eran pareja, aunque no lo dijeran en voz alta porque ya sabemos, era 1971 y lo mismo no estaría bien visto).

     El caso es que el tráfico de diamantes está orquestado por alguien... pues, de nuevo, no era otro sino Blofeld, que no estaba muerto (que estaba de parranda...) y que reaparece con ésta cara:


    Y el detalle del gato (claro, ya se sabe que siempre va con el precioso gatito blanco, que hace que le reconozcas aunque tenga una cara diferente). Pero en este caso la cara diferente no es por un cambio indiscriminado de actor, como en el caso de Bond, sino porque se ha hecho la cirugía e incluso tiene aparatos para cambiar la voz y que se parezca a la de otra persona (y ordenar asuntos de seguridad nacional con la voz del ministro). Además de eso, está creando un ejército de Blofelds, con eso de la cirugía y el cambio de voz. Supongo que de ahí sacaron la idea del mini-yo en Austin Powers...

     En todo el rollo del tráfico de diamantes, Bond mata a uno de los contrabandistas y se hace pasar por él delante de su contacto (una chati pelirroja) para dar veracidad a la historia, le cambia la cartera al muerto y le dice a ella que ha matado a Bond (¿eso no había ocurrido ya en otra peli...?) En fin, que para demostrarlo saca la cartera y alguna tarjeta... casualmente una como ésta:


Of course, es socio

     Ahí ya lo flipamos.

     Después se descubre porqué Blofeld está en el contrabando de diamantes, y es que está fabricando una antena gigante, hecha de diamantes para amplificar un rayo láser, ponerlo en órbita y amenazar a la tierra con la destrucción de ciudades si no le dan todo el dinero que pide, Lo típico.

      Cuando finalmente descubren su base de operaciones, la chati pelirroja está con Blofeld (por supervivencia, claro, porque en verdad quería con JB) y recibe a Bond de esta guisa:


     Blofeld le dice "por favor, chati, que tenemos invitados, ponte algo encima". La chica, obediente se va, y vuelve así:

     Descojone. Claaaron, muy lógico. ¿Para qué va a ponerse que tape?. La cuestión es mostrar y en esta peli han habido pocas...

     Recuento de chatis trajinadas en la película: dos explícitamente: la pelirroja y otra en un casino, y una más que intuimos (la del biquini en la garganta, porque ya que estaba despelotada...). Y eso sin contar las dos con las que se pelea en la casa de un tipo al que van a buscar.

Ésta es la chati del casino, que la metieron ahí porque la habían visto en una portada de Playboy...
Porque ¿qué es una peli de Bond sin que aparezca un casino?

Éstas son las dos "guardianas" del tipo de la mansión. Aunque Bond las domina y luego les da
un bañito en la piscina... porque ya que estaban en biquini... (en biquini, qué casualidad ¿eh?)
     De ésta no recuerdo ningún vehículo curioso de Bond (de Blofeld sí, que saca un minisubmarino mu mono), pero sí una bañera/¿cama?...

Con acuario incluido!!! ¿Me lo puedo pedir por reyes o es muy setentero?

     Nos despedimos así de Connery, recordándolo siempre como el Bond original.

     De todas formas ésta la vi hace unas semanas, y ya no creo que vea la siguiente hasta el año que viene... porque mi compi de ver las pelis se ha tenido que ir a trabajar fuera por un par de meses :( SirZascas, se le echa de menos!

     ¿La habéis visto?

4 comentarios:

  1. jajajaja ya echaba yo de menos otra crónica de estas películas... jajajjaaja. Oye, para el próximo verano, cuando quiera elegir bikini, me voy a volver a releer estas entradas, que con la de modelos de bikinis que salen, elijo alguno fijo jajajjaa.

    Un besazo!

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    1. JaJaJaJaa, y que lo digas. Nada más que salen en biquini, es increíble que donde no te lo esperas, ahí están. Biqiuni de estar por casa, biquinis de noche, biquinis para hacer deporte... increíble, vamos.
      Ya me parece que voy a tardar un poco en volver con Bond, pero ¡volveré!
      Bsitoss

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  2. Gran entrada, ya me habia olvidado de esos tios raros, que mal rollo dan, tengo ganas de ver como sigue evolucionando la saga, o se perdera en bikinis, martinis y gadgets, planes estrafalarios y chatis de turno? Jejeje

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    1. Pero... no se han perdido en eso ya?? JaJaa.
      Y entre los tíos esos tan grimosos y la chati pelirroja llevándose la cinta que no es y cayéndose mientras dispara, es que no sé qué estaban parodiando en Austin Powers, si ya esto es una parodia... jaja

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