domingo, 10 de noviembre de 2013

Caffeine Girl Chronicles: Polska (IV)

     Iba a dejar ya las crónicas cuando me he dado cuenta que no conté la última parte del viaje.

     Después de 3 días en Cracovia y dos noches en Lodz, cogimos nuestros bártulos tempranito, nos despedimos de A hasta diciembre y cogimos otro fantabuloso tren polaco hasta Varsovia.

     Llegamos al andén sin problema, nos montamos en cualquier vagón (los tickets no estaban numerados ni nada). Qué emoción, había compartimentos. Nunca había montado en un tren así, jaja. Tuvimos que ir repartidos en dos porque eran de 6 plazas y nosotros éramos 7. Y estábamos allí tan agusto, cada un@ tirad@ en una esquina (pasando un calor del caraj...) cuando llegó el revisor.

Revisor: - khsdiglojaink ljsiofj ljseifihoav (que hablaba en polaco)
Yo: - 0_o... (querrá los tickets, evidentemente)
Revisor los mira, nos mira a nosotros y empieza a decir cosas señalando los tickets y al pasillo... Qué mal rollo...

     Por fin lo entendí (recuerdo que todos allí saben inglés) y es que teníamos billetes de segunda y nos habíamos metido en primera :S Teníamos que irnos a otro vagón, vamos. Evidentemente cuando llegamos al otro vagón tuvimos que sentarnos cada uno por un lado, en compartimentos de 8 asientos (en el mismo espacio donde habían 6 en el otro lado).

P: - Bueno, hemos ido la mitad del viaje en primera con billetes de segunda ¡que nos quiten lo bailao!
(no recuerdo las palabras exactas pero fue eso más o menos)

     Lo mejor de esas situaciones es la gente simpática que te encuentras. Al lado nuestra iba sentado un hombre con bigote ya blanco y enormes ojos azules que nos preguntó en casi español que de dónde éramos y que él nos entendía porque había trabajado muchos años en una empresa de barcos italiana. Esto me recuerda un consejo (a autoaplicar): nunca critiquéis a la gente de alrededor en otro país pensando que no os entiendes, porque en el momento que menos lo esperas ¡zas! te entienden.
(y conste que no estábamos criticando a nadie más que a la señora que ocupaba  asiento y medio ella sola y no me dejaba sentarme)

     Llegamos a Varsovia, dimos alguna que otra vuelta para encontrar el hostal, pero llegamos. Dimos una vuelta, metimos las cosas en las habitaciones y nos fuimos a comer. Y empezó a llover.

Palacio de la Cultura en Varsovia


     Es una lluvia finita, dijimos... Y la calle principal de allí siempre merece la pena verse, llega hasta el parque Lazienki, que yo tenía muchas ganas de ver porque estaba más alejado del centro pero tiene el palacio real y es una de las visitas más recomendadas de la ciudad. Pero en vez de ir directamente hacia el parque, decidieron llegarse a ver antes el estadio... No sé ni cuándo ni porqué, terminamos dando la vuelta a la ciudad. Bajo la lluvia. Sin paraguas! Mi abrigo empezó a calarse y estaba mojada por dentro. Sr.AA ni siquiera llevaba gorro, capucha (ni guantes, ni gorrito, ni bufanda, ni nada).



R: - Pero porqué queréis ver un parque bajo la lluvia??
Ñ: - Creo que por allí está el parque
(Yo:  este parque no es el interesante, pero bueno, qué más da pasar por dentro que por la avenida...)
R: - Claro, claro, vamos por el parque (ironía modo ON)
R: - Vamos por aquél lado, que es más largo...

     Y fuimos. Mojándonos. Hasta que encontramos una cafetería y entramos a tomar algo calentito (aunque la mitad se pidieron café con helado...).

     Evidentemente con la que seguía cayendo, nos fuimos de vuelta al hostal. Compramos sopita para cenar, cocinamos en el hostal y nos quedamos jugando a las cartas un rato. Cuando la mayoría se acostó, R y JL se quedaron con un mejicano y un ruso/ucraniano jugando a un juego de cartas que el ruso les enseñó. Es el encanto de las salas comunes de este tipo de hostales. Aún nos preguntamos de qué vivía el mejicano que llevaba 3 meses viajando por el mundo y porqué el ruso/ucraniano les había contado su vida/telenovela.

     Al día siguiente para nuestra sorpresa y satisfacción amaneció despejado. Volvimos a coger nuestros bártulos para dejarlos en la estación mientras visitábamos la ciudad. Y cuando estábamos desayunando en la estación pasó por delante nuestra un individuo que había estado en nuestro mismo hostal en Cracovia!! Empiezo a pensar que Polonia es un país muy pequeño... Lo reconocí porque desde que lo vi la primera vez me recordó a Yao Fei:

Yao Fei es un personaje de la serie Arrow

     En Varsovia también hay Free Walking Tour, al que quería apuntarme sin duda. Aunque sólo lo hay en inglés (de momento) y el guía hablaba bastante rápido, estuvo muy bien. Enseñan la parte más céntrica de la ciudad, cuenta unas cuantas anécdotas y explica cómo eran las cosas antes y después de la reconstrucción. Porque una de las cosas que impresionan de la ciudad es saber que fue completamente destruida en la II Guerra Mundial. A veces parece que todos allí saben de Historia, pero es que fueron el epicentro de esa parte de la Historia del mundo. No es algo para estar orgullosos porque simplemente ocurrió, pero no cabe duda de que es demasiado relevante como para obviarlo.

La sirena protectora de la ciudad (según la leyenda), es el emblema de allí


     Durante toda la visita estuve sufriendo con nuestro guía... le miraba las manos agarrando el palo del cartelito y ¡¡no llevaba guantes!! Hacía frío y nosotros con guantes, gorrito, abrigos... Supongo que para ellos no hacía tanto frío, jeje.

Los parques y jardines son de árboles altos y ahora en otoño están preciosos!


     Al acabar nos fuimos de vuelta a la estación. Teníamos por delante unas horas de viaje hasta Cracovia. Es increíble cómo se le coge apego a un lugar en que has estado unos pocos días solamente. Al llegar parecía que llegábamos a casa! Nos alojábamos en el mismo hostal, así que fuimos directamente a soltar maletas (incluso la recepcionista se acordaba de nosotros... y no sé si eso era bueno o malo...) y a cenar a donde la abuela (ver post anteriores) jeje.

Una decoración peculiar, luz tenue, buena comida. Es un sitio al que volvería sin duda.


     Después estábamos de cubatas en el hostal (beber tirada en la cama es algo que todo el mundo tendría que probar :P) y a las 12 decidieron salir. Es tarde para salir en Polonia, pero parece que a l@s español@s nos cuesta adaptarnos a los horarios extranjeros. Fuimos a un sitio que ya conocíamos y al entrar un chico nos dijo que estaba "oficialmente cerrado" (por si alguien preguntaba) pero que podíamos estar allí sin problema. Ahora entiendo porqué estaban allí fumando y tal... (allí también está prohibido fumar en lugares públicos). Pedimos unas cervezas, nos sentamos mientras aún tocaba un grupo (era un bar de jazz) y al rato vino el chico a traernos chupitos e invitar a porro si alguien quería.

     Los chupitos en los bares polacos qué decir... son de vodka. Pero no vodka caramelo o de estos que tienen sabores, no, vodka del normal, del que lo hueles y piensas que eso debería estar en el botiquín y no en un vaso... Terminaron uniéndose el de los chupitos y otro más. Ambos hablaban inglés mucho mejor que yo y a veces no los entendía... pero tirar los tejos viene siendo igual en todos los países y eso lo entendí perfectamente. De repente pensé en las implicaciones de lo que R me había dicho al entrar en el bar "Rubia, eres la única mujer que hay en el bar". Efectivamente era la única y ni siquiera estar rodeada de 6 chicos (la mayoría pasando el 1'80) fue disuasorio para estos dos polacos... Pero ¿sabéis qué? le vino bien a mi autoestima después de una semana entera rodeada de tíos babeando por las polacas y de escuchar "qué guapa es ésta", "qué buena está aquella", "todas son guapas!!", etc.

     Inevitablemente al final fue demasiado y tuve que salir un poco corriendo cuando el polaco me invitó a que bailara con él (que bailara jazz?!) y empezó a bailar como si en vez de jazz estuviera sonando la lambada.

     Hace ya días que volví y me da pena estar olvidándome de los detalles, de las conversaciones con las que nos reímos tanto (todo fue pum pum y al pan, pan... cosas nuestras :P), de cómo saben los pierogi...
Ojalá el año que viene haya otra excusa para viajar (crucemos los dedos para que sí, porque lo mismo volvemos a Polonia, jeje).

6 comentarios:

  1. Qué chulo tu viaje. Da gusto viajar en grupo, y qué bien se pasa!!

    Besos.

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    1. Jeje, la verdad es que sí Ro. Y deseando ir otra vez!
      Bsitoss

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  2. Ohhh que lástima que se hayan acabado las crónicas!!! Me alegra de que el viaje te haya ido tan bien y que hayáis visto tantas cosas...

    Respecto a lo de criticar en un país ajeno... se de lo que hablas!! mi chico y yo nos fuimos con otra pareja a Holanda. Íbamos camino al aeropuerto para volver en un autobús, y unos chicos se pusieron a hablar de la otra chica y de mí en catalán... sin saber que les entendíamos perfectamente!!!! Al final les contestamos en catalán diciendo que lo habíamos oído todo y se quedaron que no sabían donde meterse... todavía nos reímos jajajaja.

    Un besazo!!!

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    1. Bueno, las crónicas en sí, pero todavía tengo para rato con el viaje, jajaja. La verdad es que sí ha estado muy bien :)
      Y vaya tela qué gente más indiscreta! Si ya no te puedes fiar, hay español@s por todo el mundo. En Polonia hemos encontrado montones (además, si se nos escucha de lejos aunque no queramos). Por cierto, espero que al menos lo que estaban diciendo fuera algo bueno :P
      Bsotess

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  3. joooo. Hasta a mí me has trasmitido esa "pena" porque tus relatos han llegado a su fin.

    Me alegro que lo pasaras genial y un sitio más del que tu puedes opinar ;)

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    1. Muchas gracias :) Espero que pronto tenga más viajes que contar.. Qué más quisiera yo! :P
      Bsitoss

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