jueves, 3 de octubre de 2013

Cupcakes de caja. Comparativa

     De un tiempo a esta parte se han estado poniendo muy de moda los cupcakes en España. Y también la repostería handmade, en general. Aunque evidentemente eso siempre existió, claro.

     El caso es que me he fijado en que han proliferado (y mucho) las cajas de preparados. Son esas cajas que traen los ingredientes secos para hacer bizcochos, cheesecake... y ahora también muffins, pudings, brownies, y cómo no, cupcakes (incluso cakepops!).

     Ventajas respecto a hacerlos caseros: no tener que estar midiendo harinas, levaduras, azúcar... y cualquier otro ingrediente de ese tipo. En el caso de los cupcakes, lo cómodo es que sale la cantidad justa para las 12 cápsulas que trae. Parece una tontería, pero a veces es difícil calcular cuánta masa va a salir o de qué tamaño deben ser éstas. Además las cápsulas de la caja no necesitan bandeja especial porque son suficientemente fuertes para aguantar sin deformarse.

     Inconvenientes respecto a los caseros: aunque vengan parte de los ingredientes, tienes que añadir otros como huevo, leche, mantequilla, nata... con lo que igualmente hay cosas que medir, que tener a mano, etc. Las cápsulas son blancas, mu simples, así que si quieres darle algún toque especial, habrá que usar otras que quizá ya no se ajusten a la cantidad de masa (es un problema menor en realidad). Los sabores están limitados (sobre todo en la cobertura).

     Tengo dos experiencias de ejemplo: una con la caja de marca Royal (creo que ya lo comenté, los de mi amiga M), y otra con la caja de la marca Dr. Oetker.

Royal:


     A mi amiga le regalaron dos cajas y vino a casa a hornearlos para que la ayudara (y de paso me regaló la otra caja :D). Trae un sobre de preparado para las magdalenas, al que hay que añadir dos huevos, 130 gr de mantequilla y 130 ml. de agua. Es muy fácil, sólo hay que batirlo todo y rellenar los moldes. Hornear a 180º unos 20-30 minutos (como siempre) hasta que se vean doraditos por arriba y al pincharlos, el tenedor salga limpio.



     Para la cobertura hay otro sobre de preparado (que yo creo que no es más que azúcar glass) al que añadir unos 20 gr. de mantequilla y agua caliente (una o dos cucharadas) si se quiere más fluido. La verdad es que al echarlo sobre las magdalenas ni siquera se derrama, quedan bonitas con poco esfuerzo. Nosotras le pusimos una gotita de colorante rojo para que fueran de color rosa..

     Lo bueno es que no hacen falta utensilios especiales ni nada, con un bol, un cuenco y algo para batir o remover, es suficiente, y queda resultón.




     Como tenía que llevárselos a casa, se nos ocurrió meterlos en la misma caja en que venían. Y resultó perfecta!. Caben justo 6, y teníamos dos cajas. Simplemente las abrimos por un lado así:



     Y listos para llevar!



     Dr. Oetker.


     Los fui a hacer para la mama de Sr.AA y elegí esta marca porque no la había probado y porque traía una mejor oferta de frsoting... que incluía chocolate, jeje.

     Como en el otro caso trae: una bolsa de preparado para magdalenas, una bolsa de preparado para la cobertura, las 12 cápsulas y ¡sorpresa! una manga pastelera de papel y las bolitas de colores como las de la foto.

     Las magdalenas igual: se usa la bolsa de preparado, 2 huevos, 100 gr. de mantequilla y 100 ml. de leche. Mezclar todo, hornear igual que el anterior.

     Para la cobertura había comprado 200 ml. de nata para montar, que es lo que pedía en el paquete. En mi caso usé sin lactosa, claro está. Simplemente hay que montarla y añadir los polvitos de la bolsa (que parece colacao na más) y batirlo todo bien. Se mete en la manga pastelera, se recorta el agujerito de ésta (viene marcado por dónde recortar y todo). Yo no me compliqué y la corté lisa, pero también se puede hacer rallada, creo que me hubiera gustado más. Después puse las bolitas como mejor me pareció...


     El problema es que le noté una consistencia extraña, y no sabía a chocolate, al menos a mí sólo me sabía a nata. El color además me parece rarillo. La parte de abajo sí estaba buena, pero tampoco eran espectaculares.



     También tengo que practicar más con la manga pastelera, eso está claro.

     En resumen, si tuviera que dar una valoración... diría que este tipo de preparados los compraría para una ocasión puntual, por ejemplo un sitio donde no tengas bandeja de hornear cupcakes.

     Las coberturas no me convencen nada, no me gustaron ninguna de las dos especialmente. Prefiero prepararlos en casa, la verdad.

     Por lo que sí las compraría sería por el preparado para magdalenas/bizcocho. Me parece cómodo de usar, y se agradece cuando no tienes mucho tiempo para invertir. Además está muy bueno, y siempre se le puede añadir algo para dar un toque personal. Por ejemplo yo usé el preparado con un poco de ralladura de limón y quedaron buenísimas.

     ¿Habéis probado los preparados para cupcakes?

6 comentarios:

  1. Para salir de un apuro, o para torpes como una servidora, pueden estar curiosos, pero, evidentemente, como algo hecho por una misma, después de practicar y probar, nada :P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde luego son un recurso a tener en cuenta, jeje, pero claro, es más limitado que lo que se puede hacer así en general. Y no digas que eres torpe, sólo hará falta más práctica mujer!!

      Eliminar
  2. ayyyyyyy, lo que me gusta a mi la repostería oye!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues ya sabes, con ésto lo tienes fácil! ^_^

      Eliminar
  3. Anda!!! No sabía yo que existía esto... no me he dado cuenta en nigún super!!! Aixxx tengo que dejar el dulce... es mi perdición!!!

    ResponderEliminar
  4. A mi me gusta usar los preparados cuando no quiero arriesgar, vamos que si hay que llevar 35 cupcakes al cole por un cumple no me arriesgo a experimentar, pero como los caseros (cuando el horno se comporta) ningunos. Los de royal en rosa quedaron monísimos.

    ResponderEliminar