viernes, 1 de febrero de 2013

Esperanza en la humanidad :P

     El otro día al salir del trabajo iba caminando tranquilamente por la calle cuando noté que la gente empezaba a acumularse en la siguiente esquina, en un punto en concreto. Oí a alguien gritar un poco del susto y me di cuenta de que se había caído una señora mayor (y la que gritaba era la señora que la acompañaba, que resultó ser su hija), posiblemente al tropezarse con el mismo bordillo.

     Pensando en si sacar el móvil para llamar a urgencias vi que una chica que estaba ya allí al lado lo tenía en la mano y estaba diciendo de llamar, así que seguí acercándome para ver cuál era la situación. Sinceramente tampoco pensé que yo pudiera hacer mucho, ya había mucha gente por allí. Un señor sujetaba a la herida para incorporarla, y me di cuenta de que estaba inconsciente y tenía sangre en la cabeza. Mal asunto... 

     En todo esto se había parado también un chico que iba justo delante mía andando con su maleta, el maletín del portátil, una mochila... que se iba de viaje, vamos. Y al llegar y ver aquello había dejado todo rápidamente en el suelo, miró hacia atrás, me vio llegando y me dijo que si podía echarle un ojo a sus cosas y se acercó a la mujer. La verdad es que pensé que lo mismo era estudiante de medicina o de enfermería o era socorrista... o sabría de primeros auxilios al menos. No lo supe nunca, porque lo que al parecer les estaba diciendo es que allí mismo había un centro de salud, en la calle de al lado.

     Soltó su mochila a la chica del teléfono diciéndole que se la guardara y cogió a la señora, que no parecía haber vuelto en sí aún y junto con el otro señor que la estaba sujetando antes, cruzaron la calle todo lo rápido que pudieron para llevarla al centro de salud.

     Todo había pasado bastante rápido y la otra chica y yo nos quedamos allí guardando las pertenencias de aquél chico, preguntándonos si hubiera sido mejor llamar a una ambulancia, o al centro de salud para que alguien con experiencia viniera a socorrer a la señora. En un par de minutos llegó corriendo el chico a recoger sus cosas e irse corriendo (de nuevo) porque tenía que coger un tren. Habían dejado a la pobre mujer en el centro de salud y ya la estaban atendiendo.

     Lo cierto es que me da por pensar... Nunca sabré qué pasó con la señora que se cayó, si estará bien o la cosa se complicó más de la cuenta. O si corrió algún riesgo al trasladarla así por no esperar a una ambulancia o a que alguien la examinara antes. 

     También reflexioné en lo bueno que sería que todo el mundo aprendiera primeros auxilios. Pero de verdad, no solamente esos seminarios que a veces se dan en el colegio o en el instituto. Aunque claro está que no todo el mundo reacciona bien en esos momentos en que de verdad se necesita, es importante mantener la calma y que la situación no te supere

     Pero aparte de todo eso y del mal trago, lo que me dejó impactada es que, en los tiempos que corren, aún haya gente capaz de confiarle sus pertenencias a una persona totalmente desconocida que pasa por su lado para ir a ayudar a otra persona, como en el caso de ese chico. Seré muy desconfiada, pero sinceramente yo creo que no dejaría mi portátil o mi bolso así como así... En todo caso, él me devuelve un poco la fe en la humanidad
Aunque es un pequeño acto y muchos días aparece en las noticias (prensa, internet, etc, no tanto en la tele) gente que presta sus casas a personas que no tienen, o cosas así... está bien que lo cuenten y que se hable de ello, pero ¿es bueno que eso sea la noticia y no lo que ocurre normalmente? En fin, bravo por ese tipo de gente.



6 comentarios:

  1. Pues que incertidumbre,,,espero que la señora se recuperara y la verdad en estas situaciones es cuando nos damos cuenta que todavía quedan personas buenas y con ganas de ayudar a los demás.
    El chico tuvo suerte de dar contigo!!!
    Un besito

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    1. Pues sí, estuve todo el día preguntándome si la señora aquella estaría bien...y el chaval se portó, vamos.
      Bsitoss

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  2. Verdaderamente cada día hay más caradura suelto y en lugar de tú podría haberle confiado sus cosas a quien no debía... Y vamos, que otras personas hubieran pasado de la mujer, sin más... Sip,estas son cosas por las que merece la pena salvar el mundo, que a veces me dan ganas de rezar por un tsunami a escala mundial xD

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    1. La verdad es que sí, que a pesar del mal trago, me fui con una buena sensación por eso, porque la gente sigue ayudándose y eso es muy importante!

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  3. Espero que la señora se recuperase y que no fuese nada!

    Yo tampoco le confiaría mis cosas a nadie, o al menos cosas tan costosas como un ordenador. De hecho, cuando le dejo a un desconocido la cámara de fotos para que nos haga una foto, durante una décima de segundo pienso "no será tan cabrito de llevársela, ¿no?"

    Pero actos como los de este chico, dejarlo todo por ayudar a una desconocida... eso sí que tiene mérito.

    Besos!

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    1. Jaja, verdad lo de la cámara, tampoco me gusta nada dejarla en manos de una persona desconocida (a veces ni siquiera en las manos de algun/a amig@ patos@ :P)
      Me impresionó bastante lo del chico.
      Bsitoss

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