miércoles, 16 de enero de 2013

Los inicios de Caffeine Girl

     Por lo visto ahora nunca es temprano para tener una biografía (http://www.libreriasbeta.com/libro/biografia-no-autorizada-de-robert-pattinson_270187, por ejemplo)... pues Caffeine Girl es joven: 9 meses en el blog, aunque se gestó antes, pero hoy tengo necesidad de contaros su historia.

     Aunque es española de pura cepa (y siempre lo será), nació en otro país, en otro continente, lo más lejos que alguna vez he estado. Y nació en forma de notas en el estado de una conocida red social para informar a todas las amistades de sus andaduras por tierras extrañas. De esto se deduce uno de sus rasgos característicos: práctica-vaga.

     Porque yo creo que los rasgos se mueven en un continuo positivo-negativo... Podría decir que lo hice por vaga (para no estar hablando con cada persona a cada rato) pero la verdad es que también eso era más práctico. Quien se preocupa por ti, te lee, y quien no quiera hacerlo, pues no lo hace, porque de todas formas no tenía tiempo para hablar prácticamente con nadie.

     Después de este rollazo continuamos. Siempre me cuesta decidir cosas, cualquier cosa, desde qué ropa ponerme hasta qué otro ejemplo poner aquí... Pero en el caso de darle nombre a mi alter ego fue relativamente fácil cuando le di un par de vueltas. Y es que cuando me fui sabía que iba a echar de menos a mi familia, al Sr.AA, a mis amig@s... pero había algo más, algo que no paraba de darme vueltas por la cabeza y que tampoco tenía allí: un buen café!!!

     Yo tomo el café solo, por eso es importante que sea bueno, porque no se puede disimular con nada. En los países anglosajones por lo visto no es muy bueno, y además lo toman con agua normalmente (en vasos de medio litro), y  a veces en las cafeterías dan la opción de tomar "expresso"... pero sigue siendo malo! Así que nada, en cuanto me paré a pensar un poco noté eso que llevaba todo el tiempo recordando. Y aunque una se acostumbra a no tener cafeína (tampoco es que beba refrescos), echa de menos las cosas que le gustan.

     Ya estaba: Caffeine Girl y una serie de entradas o post titulados "Toronto Chronicles". Aquello tenía una fin determinado a cuando terminara el viaje (que realmente fue corto pero intenso)... pero me gustó tanto que pensé que podía seguir haciéndolo. Mi situación era prácticamente la de ahora y no tenía trabajo, así que me llaman de vez en cuando de una ett para trabajos esporádicos, y se dan situaciones que yo creo que sólo pueden darse en estas tesituras. Eso es lo que me ha traído al recuerdo mis inicios (y a contarlo aquí): el trabajo cuasi-surrealista eventual en el que estoy inmersa. Esto será otro capítulo cuando acabe, jeje.

     Lo de la cafeína era muy evidente ¿verdad? jaja

5 comentarios:

  1. Me alegra conocer más cosas de ti.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Que entrada mas chuli!! Encantada de saber más cositas de ti. Un besito

    ResponderEliminar
  3. Me gusta mucho saber como empezó todo. Y el café...yo si no lo desayuno no soy persona. Un besito.

    ResponderEliminar
  4. Buena decisión la de seguir escribiendo despues del fin del capítulo "cartas desde Toronto". LA idea de continuar tus capitulos con las cronicas de surrealismo laboral, muy interesante. Esperamos las siguientes enregas.

    SAludos
    Casilda
    http://casildacasi.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar